Jueves – Notas Para UNA

Share on facebook
Share on pinterest
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

                                        Qué incordia se afianza sobre sí misma y produce un escozor en el talón del pie derecho? La respuesta de UNA  partió en silabeo de mañana en volandas rumbo al y una simple forma de concordar con mi estado de lúgubre ánimo por el sueño en cadenas significaría  el resto del día un vuelo de imágenes lúdicas trastocando el orden necesario para mi actividad de esa noche: los del jueves acostumbrados a la tertulia los días jueves pautamos el reencuentro justamente un jueves júpiter de introito incrustado como una cánula en la traqueotomía practicada para acaso salvar la irrespirable estática a cuantos discurrían en cada reunión no apegados al deck pero sí confiados en proyectar sus voces estampándola en la cinta

sabedores de que su trascripción sería pronta para facilitar la edición del texto: “conversaciones del grupo jueves en torno al lenguaje enrevesado del grupo jue” y la subtitulada expectante del (digamos) copia fiel y medida -a petición de oswaldo trejo- en edición de doscientas páginas encuadernación rústica y portada glasé con ilustrísima imagen de “la niña” derruida estatua de El Calvario de la cual sólo conservaba n fotografías cazadas en rutinarias congelaciones de recuerdos en resumen: /la Secuencia es una SolaEdad de los Jueves/ aparta UNA  la diagramación propuesta los des-artes finales y aparte me susurra ¡¡Partamos discretos!!

La Niña ya no está en su balcón éste  fue modificado renovación avanti por eso narro a UNA  el texto del Calvario y despliego musarañas y melancolías en desuso por una ciudad que amo  con su fisonomía cambiante su ritmo de trépido que ahoga un espacio y erige allí el mausoleo de lo nuevo a diario y vuelvo con UNA  en forma constante a reconocer los rincones donde asilarnos y habitar ahora es imposible

En todo el narrantío UNA  no había usado UNA  no había usado UNA no había UNA  descuelga el dígito y dígito x dígito pulsado completa el septeto desde otro ángulo de la ciudad entablando diálogo x hilo:

Diálogo: ¿Estás?

Hilo: Sí, estoy

Diálogo: ¿Nos vemos? ¿Dónde?

Hilo: sí, en El Café…no, en El Café no…

Diálogo: (……)

Hilo: En el banco azul.

Estando con UNA  en el banco azul no sería cosa de hacer más público el diálogo (última mención) y conversamos lo demás en forma privada declarando la hilada como respuesta al vacío.

En letras helvéticas culminamos el manifiesto y una vez lacrado nos lanzamos rumbo al ocio por el resto de las páginas

El ocio encumbrado para practicarse sin estar recubierto de oxígeno necesitaría estar recubierto de oxígeno para practicarse el ocio y stein no aceptaría más incumbencia aunque sopesando lo dicho del practicar del sin estar del recubierto ocio oxígeno le confieso a UNA hallarme al borde del galimatías y con un pie colocado en el mismo siento el empujón y voy cay6ndo cay6ndo

p3645p5t8d816nte s5n 8n51os s5qz638 p838 vo7v63 87 3845o45n5o 18s p2do 78 89575d8d 16nt87 d6 2n8 368445on83 y 78nz8ndo16 2n8 36d f15 p3ont816nt6 36s48t8do no  sin antes  sudar   la  muerte de  la lengua que  me  priva  de

                  no s5n 8nt6s  s2o83 78 1263t6  d6 78 l6n628 q26 16   p35v8 d6

comunicarme encerrándome en un cuadrado obtuso yo que al desear circular en su interior tropiezo con cada una de las esquinas sin lograr acceso a la superficie. Es un estado incómodo  y un estadio incomodante: se tiene conciencia del encajonamiento la sarta de palabras pugna por fluir suponiendo un orden equilibrado pero la expresión del interlocutor refleja incoherencia en lo expuesto luego luego hay que retroceder para analizar el eslabón perdido y aquí la angustia se asoma nos rodea impidiendo coordinar se trastoca la órbita y en medio de un caos casi total interviene súbita la salvación

                        escuchamos deslizarse algo en el intestino de la niña produciéndonos el natural escalofrío por lo de inaudible casi y UNA  me espeta la necesitadera de múnidas para la manggia del más-día-menos y entablamos faltos de clavos solo con vendas extraídas del almacén -despensa lo pócodo deglutier para amainar (no créase no, que) la canosa escaseando sólo gallináceas porque los peces con lo del iceberg ya sabemos que abstenidos están del acercarse y deponer actitudes negosas ya los carbos los hidratos nos tendrán la carótida obstruida  dejando que nada más un hilo de vsv nos circunde los ligamentos venosos y permita la débil actividad del cardias y la nula gris de la materia igual la razón de ser de un porvenir incierto tendrá  razón de ser si los lapsos explicitados perviven en nostra digesta tal vez fue la confusión y tal vez la confusión fue de UNA al extraviar tan sofisticada cartulina fabriano precisando el objeto de su impresión o la confusión fue el extravío del total sin haberlas distribuido tal performance incluía al príncipe negro pero sus barriles estaban allí como prueba o la exposición incluía algunos cuadritos como formalidad al tema central de los rostros en desfile porque allí los rostros desfilaban como tema central maquillados en gama de globulina alrededor de los labios y lo demás iridiscente alternando en cada ida al tocador del fondo  UNA  en su elemento vital observa en ráfagas como me deslizo en la butaca más lejana de cualquier grupo siempre en ángulo visible al lema o al tema central del cual partió la confusión de UNA o mía los rostros sí se mueven como logro del artista y producen el escozor de estar cercano a la multitud que te arrastra.